Mostrando entradas con la etiqueta Políticas de información. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Políticas de información. Mostrar todas las entradas

octubre 07, 2010

Se vino el CUBI y se fue.


Con un gran esfuerzo de la Asociación de Bibliotecólogos del Uruguay y la colaboración de varios sponsors, incluido el Ministerio de Educación y Cultura, se realizó la pasada semana el congreso CUBI-CORBI en Montevideo. El lema: "Acceso a la Información: hacia la Sociedad del Conocimiento".

Como era de esperar, se realizaron planteos en varias ponencias que demostraron las modernas posibilidades que ofrece la tecnología a las bibliotecas. Se superaron etapas tecnológicamente hablando, llegaron nuevos Sistemas de Gestión Integral, y aplicaciones Web 2.0. No faltó la frase de que: "la nanotecnología nos va a cambiar la vida"(de Mario Ascencio).
Algunas ponencias demostraron además, la capacidad de iniciativa y de trabajo en las bibliotecas uruguayas a través de la consecución de diversos proyectos para nuestras comunidades de usuarios.

Todo esto fue muy interesante y enriquecedor, demostrándonos una vez más dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos, (aunque también pudimos ver exactamente dónde no estamos, y pensar qué podemos hacer al respecto).

No faltaron los razonamientos sobre el acceso a la información en los oradores más destacados, sobre todo en el acto de apertura al evento.

Distintas autoridades institucionales y representativas de la cultura y la Bibliotecología uruguaya, enunciaron de acuerdo a su especialidad y alcance institucional, cuál era el concepto de acceso a la información.

En síntesis, se habló del acceso al conocimiento a través del acceso a la información, y se definió como un pilar fundamental en el logro de mayor desarrollo e innovación para la economía nacional; también, el conocimiento se vio como objetivo del acceso a la información y como sinónimo de libertad en el caso del uso de software libre, en el Estado por ejemplo.

Poniendo en común las ponencias presentadas , fue notorio que cada uno de los expositores propuso la creación de políticas de información en algún sentido o especialidad de la Bibliotecología.

El panel destinado a las políticas públicas de información, nos dio sobrada muestra de estas buenas intenciones y de su repercusión en la sociedad y en los gobiernos.
Tanto la experiencia uruguaya como brasileña, demuestran el impacto que surte la creación de bibliotecas populares, la necesidad de ellas, y del apoyo a los programas de alfabetización a través del estímulo al acceso a la información y la lectura.

No sin tristeza vimos la carencia de apoyo de las autoridades locales y los gobiernos, frente a los intentos casi anuales de recomenzar con las políticas de apoyo al acceso de información en estas comunidades, y que se vienen dando al menos en nuestro país desde 1986 sin ningún resultado concreto.
Esta lucha persistente e infructuosa por la generación de políticas, cansa.
Y se ve en los rostros decepcionados de los jóvenes que en el contexto de la academia o fuera de ella presentan sus proyectos, y prestan su tiempo y recursos para cambiar un poquito la realidad de sus conciudadanos.
¿Qué puedo decir de esto?

No nos queda otra que golpear, sí, y golpear muy fuerte para que nos escuchen.
Pero para esto tenemos que unirnos y hacer mucho, mucho ruido.
Qué podemos hacer??

Aquí van algunas ideas que me inspiró este Congreso:

  • Demostrar a nuestros Gobiernos con datos y pruebas concluyentes el impacto social que conllevan las bibliotecas y el acceso a la información en las distintas comunidades.
  • Apelar al trillado argumento de que sin información no hay conocimiento, y que sin conocimiento no hay desarrollo económico y social.
  • Hacer campaña para que toda la sociedad deje de pensar en el Bibliotecario como algo que no es, y que se abran los ojos para ver cuánto más estamos dando hoy en nuestros puestos de trabajo.
  • Demostrar que aquí existimos muchos a los que nos importa el futuro del país que dejaremos a nuestras próximas generaciones.
  • Presentar proyectos de ley, y proyectos de todo tipo desde la Asociación de Bibliotecarios a todas las autoridades que nos puedan ayudar en este emprendimiento colectivo.

    Y si nos ignoran...

  • Tratar de obviar que es el mismo Presidente quien habla de estos valores, y que sin embargo no demuestra aún las prioridades que dice sostener para la sociedad toda.
  • Llamar en ese caso, a todas las puertas del Parlamento, para que nadie diga que no le avisamos...

¿De qué se trata la búsqueda del acceso a la información, si no de una permanente y vieja lucha de intereses...?

Información es conocimiento, sí, pero si hay alfabetización informacional, pensamiento crítico, libertad de uso de las TICs. No solo XO en las Escuelas y Liceos porque, ya sabemos, que ni las Escuelas y Liceos tienen todos Bibliotecas y mucho menos Bibliotecólogos en ellas.

Y también sabemos que una caña, por linda, amena y entretenida que sea, va a ayudar a alguien a pescar si no le enseñan a usarla primero.
Presentaciones disponibles para descargar.

octubre 02, 2010

Ya lo decíamos...Si no hay Alfabetización informacional, nos quedamos sin usuarios.


En el reciente post de Bibliotecarios 2.0, Nieves Gonzáles realiza una descripción de las publicaciones que tratan el tema de la baja en los accesos de los usuarios a los portales bibliotecarios y catálogos en línea, y luego de analizar la bibliografía recomienda dos cosas que me llamaron bastante la atención:

1. Hay que rediseñar las interfaces y sistemas de acceso de nuestros sistemas y productos, haciéndolos más fáciles e intuitivos, y con las alternativas que ofrecen los buscadores generalistas.
2. Hay que tener un plan de formación en competencias informacionales potente, que debería ser parte de los curriculum de los alumnos, profesores y personal de administración y servicios.

Me agradó mucho saber que estos temas se están tratando. Pero aún hay algo que de lo que no se habla mucho:
¿Todas las bibliotecas se aseguran de hacerle saber al usuario la importancia de usar el catálogo en línea?,¿Qué pasa con la capacitación del usuario? ¿Las Bibliotecas investigan las necesidades de los usuarios antes de ofrecerles algo? ¿Les realizan consultas o preguntas que fundamenten el diseño de los servicios?
¿Cuántos Bibliotecarios hacen estudios de usuarios?.
En una ponencia realizada en 2007 para el Segundo Congreso Iberoamericano de Bibliotecología en Buenos Aires, tratamos con una colega el tema: "La formación de usuarios en la era digital en el Uruguay"
El trabajo consistió en un estudio estadístico realizado en los Servicios de Referencia de Bibliotecas uruguayas, que se presentó y publicó por un tiempo en el sitio de ABGRA.
Me fue imposible generar un archivo de acceso abierto, ya que las condiciones del Congreso eran que no se publicara el trabajo en otro lugar.

Las conclusiones de aquel trabajo fueron las siguientes:
* Existe la necesidad de proporcionar acceso a los recursos tecnológicos, aplicando criterios y metodologías adecuadas.
* Los Centros de información actualmente, se encuentran fomentando sus inversiones en la adquisición de tecnología, personal informático, y la asignación de horas y tareas relativas al procesamiento y difusión de los documentos digitales seleccionados y/o generados por ellos. Sin embargo, la ausencia de Cursos de formación de usuarios y de Alfabetización informacional, es notoria, y creemos que a futuro, esto puede provocar una sub-utilización de los productos y servicios ofrecidos al usuario.
* La formación de los usuarios, ya se trate de un Servicio de información virtual, a distancia, o bien de la Formación del usuario en herramientas digitales de acceso a la información, serán difíciles de concretar y perpetuar sin políticas y decisiones colectivizadas.
* Es sumamente importante respetar el equilibrio entre lo que consideramos dos pilares del funcionamiento armónico actual de un Centro de Información:

a) Prestar y ofrecer productos y servicios tecnológicamente actualizados y adecuados a las necesidades de los usuarios.
b) Formación de usuarios para acompañar estos desarrollos para permitirles así alcanzar esos productos y servicios.

En el final de la ponencia nos preguntamos:

¿Cuál es el sentido de continuar incorporando saberes y tecnologías sin acompañar estos avances con un adecuado Servicio de Formación al usuario de la información, o la búsqueda de un usuario alfabetizado en el real acceso y uso de la información?.

Yo no pude estar presente en la discusión de la ponencia, pero si mal no recuerdo, me comunicaron que generó ciertas críticas referidas a que podía insinuarse en ella la falta de disposición de los Directores de los Servicios de Biblioteca para la creación de políticas de alfabetización informacional... sin embargo, el tiempo nos dice que aún no se han generado esas políticas, al menos no de forma concreta y generalizada como es de esperar, por ejemplo, en el contexto de los Servicios de información del ámbito universitario.
Creo que posiblemente, esta decisión de alfabetizar a la población no depende solamente de la buena disposición de los Directores de las Bibliotecas, de la cual no dudo en absoluto, sino también de los lineamientos de nuestras Instituciones y de nuestro gobierno nacional a la hora de apoyar proyectos y, sobre todo, presupuestos destinados para concretar propuestas. Espero que estas afirmaciones permitan generar debate e interés, ya que de eso dependerá en gran parte llamar la atención de quienes tomen las decisiones para mejorar nuestra realidad en las bibliotecas.
Mientras, seguiremos señalando aquello que nos parece lo más importante, y dentro de lo posible, al menos a título personal, intentaremos contribuir para el cambio.